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Luis María Murillo Sarmiento
Luis María  Murillo Sarmiento

BIOGRAFÍA DE LUIS MARÍA MURILLO SARMIENTO

SU VIDA

Hijo del investigador científico y escritor colombiano Luis María Murillo Quinche y de Saturia Sarmiento, nació en Bogotá el 3 de enero de 1956.

Aprendió en el hogar las primeras letras y a los siete años ingresó al colegio Agustiniano de San Nicolás de Bogotá, en el que continuó sus estudios hasta graduarse como el bachiller más destacado de su promoción en 1974. Logro ensombrecido por la muerte de su padre, pocos meses antes, pero que se convirtió a la vez en estímulo para emular su lustre.

El joven bachiller, que tenía de su padre un conocimiento primordialmente personal, se interesó a partir de ese momento en su obra intelectual y científica, y descubrió en su aportes al país y a la ciencia, como la iniciación de la entomología y la sanidad vegetal en Colombia, sus estudios pioneros sobre represión biológica de las plagas, y en sus columnas periodísticas, libros y artículos científicos -escritos en el más puro estilo literario- una fuente de inspiración para desarrollar su vocación por la ciencia y la literatura.

Sin embargo, desde sus primeros años escolares ya se esbozaban, a través de su participación en las tertulias del colegio, sus inclinaciones literarias. Las letras se convirtieron durante los años de la secundaria en un gozo estético a través del cual afloró su sentido crítico, exacerbado por temáticas religiosas, históricas y filosóficas.

Aceptado en las universidades Nacional, Javeriana y del Rosario para cursar estudios de medicina, se inclinó por razones afectivas por el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, universidad que lo graduó en diciembre de 1980. Fueron sus profesores los médicos más admirables del Hospital San José de la Sociedad de Cirugía de Bogotá y del Hospital Lorencita Villegas de Santos.

Embebido en sus estudios de medicina, desatendió por aquéllos años el llamado de las letras, pero consiguió a cambio el mejor promedio de notas de su promoción.

Realizó en el Hospital San José su Internado Rotatorio, y tras el corto receso de su año rural en el Hospital La Victoria de la Secretaría de Salud de Bogotá -recién inaugurado- volvió a las aulas en 1982 para iniciar sus estudios de especialización en el Hospital Infantil Lorencita Villegas de Santos. Un año en un rural sui generis - dedicado a diferencia de todos los existentes a una sola especialidad: la ginecología y obstetricia-, aunado a su vocación por la atención de la mujer -descubierta en los últimos años de su carrera- consolidaron su anhelo de dedicarse a esa especialización.

En agosto de 1985 el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario y el Hospital infantil lo graduaron como gineco-obstetra. Entonces complementó su formación con una subespecialidad en colposcopia y patología cervical. Simultáneamente con sus estudios de especialización trabajó en las clínicas David Restrepo y Fray Bartolomé de las Casas.

Tras su grado continuó las vinculaciones laboradas iniciadas algunos meses atrás con la Sanidad de la Policía Nacional y con el Hospital de Kennedy; en ambas instituciones dedicados a la asistencia, pero también a la academia. En el Hospital de Kennedy como docente de medicina de las Universidades el Rosario y el Bosque, y en el Hospital Central de la Policía como jefe del Departamento de Investigación y Docencia, cargo éste, que ocupó durante 8 años entre 1990 y 1998 y que le valió honrosos reconocimientos: La Órden al Méerito Hospitalario de la Policía Nacional en las categorías científica y administrativa y la Órden de Servicios Distinguidos. Impulsó en aquella institución a más de la docencia, la investigación y la formación universitaria en diferentes áreas de la salud, la cirugía laparoscopia ginecológica, cuando el país apenas comenzaba a aplicarse  este adelanto.

Tras veinte años de servició y de un ejercicio clínico recompensado con el cariño de sus pacientes, en el año 2004 ingresó a la nómina de pensionados de la Policía Nacional; pero continuó su labor asistencial en el Hospital de Kennedy. Allí una nueva actividad había concentrado sus esfuerzos desde 1992: la bioética.

En cumplimiento de una disposición gubernamental de 1991 el Hospital de Kennedy creó el primer comité de ética hospitalaria de Colombia, Luis María Murillo fue llamado a integrarlo y lo presidió durante quince años. Tras su relevo fue llamado como asesor del mismo. Entonces ya presidía el Comité Bioético Clínico de la Red Distrital de Bogotá, creado por su iniciativa en el año 2005 y conformado por los 22 hospitales de la Secretaría de Salud de Bogotá.

 

SU OBRA LITERARIA

Su obra tiene mucho de existencial y trasluce no cierto encanto por la muerte, ajeno totalmente al del suicida. El suyo es un reposo plácido, sin premuras, sin afanes; una trinchera que se burla de las imposiciones de la vida; una especulación misteriosa, un abordaje del autor que puede inquietar al lector sin inquietarse, pero que puede también tranquilizar al moribundo.

 

Y tan primordial como la muerte es para la pluma de Luis María Murillo la condición humana, con toda la carga de defectos y virtudes. A la vez que comprende las debilidades del hombre las desenmascara, cual si proclamara que es mejor ser cínico que hipócrita. Y en ese desenmascaramiento la infidelidad, los celos, la vida de pareja son plato favorito, condimentado, además, con el picante de la explicación fisiológica. Así, puede hacer sin rubor el elogio de la amante.

En lo social fustiga a todos los niveles: defiende la autoridad pero la increpa, defiende el capital y lo espolea. Ni el pobre es por pobre víctima inocente. En su concepción, en toda desgracia tiene parte de culpa el inmolado: los males serían menos si las victimas fueran con los rufianes menos permisivas.

La libertad y la bondad son foco primordial de su atención, sobre ellas edifica la mayor parte de su filosofía. Por momentos las presenta como contrapuestos que logran en su punto de equilibrio la felicidad del hombre. La felicidad del hombre sabio, intelectual y justo, capaz de reflexionar sobre sus propias acciones. 

La mujer en su obra encarna indefectiblemente la ternura, así vacile el autor en ocasiones. Y en medio de los malogrados amores de sus versos y sus prosas, siempre es ella la fuente de la felicidad más exquisita.  La paternidad y los hijos son otro motivo de su alegría, de su preocupación y de sus exhortaciones; al fin y al cabo traslucen su amor por sus retoños.

 

SUS LIBROS

 Su actividad literaria ha corrido paralela con su actividad profesional.

La historia y la crítica filosófica fueron el motivo predilecto de sus escritos en los años escolares. En el ejercicio más formal de la literatura, puede decirse que el género epistolar fue el predominante en los primeros años.

La publicación en el diario colombiano El Espectador de una comunicación que dirigió a su director agradeciendo el homenaje rendido a su padre en 1988 con motivo de la conmemoración de los 55 años de la creación de los Servicios de Sanidad Vegetal y Entomología Económica en el país, le develó esa nueva fuente de actividad literaria: la producción epistolar. Los sucesos del país vistos desde su óptica analítica y crítica se convirtieron en fuente cotidiana de sus escritos, comentarios habitualmente breves, publicados en las páginas de los periódicos El Espectador y El Tiempo. Ellos constituirían con los años la materia prima de su segundo libro: “Epistolario periodístico y otros escritos”, publicado en 1998, y serían el preludio de su blog en internet “Reflexión y crítica”.

Su primer libro, fue, sin embargo un poemario: "Del amor, de la razón y los sentidos", publicado en 1997. Intento editorial estéticamente poco afortunado, pero bien recibido en virtud de su contenido. Error subsanado con la segunda edición, publicada en el 2009, gracias a su mejor conocimiento del mundo editorial. El libro dedicado a la poesía lírica comprende tres capítulos: uno de poesía erótica (amorosa más que sensual), otro de poesía filosófica y uno final de inspiración naturalista.

En "Poemas de amor y ausencia" (1999), campean por sus páginas el amor, la muerte, la tristeza y la añoranza. En el prólogo señala el autor argumentando su obra: “El indescriptible paraíso del amor correspondido como la ausencia insondable del desamor, la misma noche tornan mágica y engalanada, ansiada y soñadora, o llena de sombras y agonía, de soledad que espanta y que en la muerte busca compañía. El espíritu dichoso es feliz como el sol del medio día; el que sufre, de gris está impregnado, como un día de obscuras nubes que anuncian la tormenta”.

Su devoción por la historia y lo académico convirtió en libro que lo que inicialmente iba a ser una conferencia para un congreso de médicos internos. La excesiva información recopilada dio origen a "Del oscurantismo al conocimiento de las enfermedades infecciosas" (2001), obra sobre la evolución del conocimiento científico de las enfermedades contagiosas y las conquistas más importantes en ese campo, que se inicia en la remota antigüedad con la teoría de los humores y concluye con el descubrimiento de la penicilina y la descripción de los virus tras la aparición del microscopio electrónico.

Una bella, furtiva y fugaz historia de amor sumerge al autor en profundas reflexiones sobre la vida de la pareja, el comportamiento humano y la sensualidad y la sexualidad humana. Las cartas vuelven a ser el vehículo para sus cavilaciones, pero esta vez bajo la forma de una novela epistolar: "Cartas a una amante" (2004). En ellas Paola, la protagonista,  irrumpe como amante en la vida de un crítico, profundo conocedor de la vida de pareja. Él, docto conocedor de los males que al amor acechan padece como novato los males que procura prevenir a otros con sus advertencias. Reniega y sufre igual que un inexperto, pero al final pone un punto final con una lección edificante. El autor dedicó la obra “A los que aman, a los damnificados del amor, a los puritanos... a sus víctimas”. Anota de Las Cartas, David Vásquez Awad, el prologuista: “A medida que se leen estas epístolas cargadas de sentimientos y ternuras, de pasiones y mezclas de amores y desamores, se adentra el lector, sin proponérselo, en un océano de vivencias enmar­cadas por la sinceridad y la soberbia de un corazón que ama. También se experimenta la sensación de ser un espec­tador silente de un drama que es común a muchos seres humanos de este mundo moderno y urbano en que nos tocó vivir”.

"Seguiré viviendo" (2007), es una novela-ensayo sobre la fragilidad del hombre, sobre el drama de la vida y de la muerte. Una reivindicación del hedonismo pero también una exaltación de lo trascendente, un juicio a la vida y a la condición humana, forzosamente una especulación en torno a la muerte, al fin y al cabo es el protagonista un moribundo. Escritor -como el autor-, ese moribundo es la creación del novelista para traslucir sus propias convicciones. “Seguiré viviendo” es el triunfo de la pluma sobre la muerte, es la conquista de la inmortalidad de quien deja para la posteridad su pensamiento. 

En el 2008 publica un nuevo poemario, “Intermezzo poético”. Aflora en él un nuevo sentimiento, aunque se insinúa todavía aquél viejo de los amores frustrados, pero retocados con un acento de esperanza. Ahora el afecto es más sublime, menos perecedero, más reposado y trascendente. Que la obra la dedique a Luis David y Juan Felipe, sus hijos, no es mera coincidencia. La obra destila amor por la patria y por los hijos, y un tanto de reflexión existencial.

Finalmente, en el año 2009, un frustrado congreso de bioética fue el motivo que convirtió un revés en logro, publicando un ensayo relacionado con la humanización -el tema del congreso-: “La deshumanización de la salud, consideraciones de un protagonista”. En él manifiesta su consternación por la insensibilidad que ha ido socavando el arte de curar, postula las causas que a su parecer han llevado a tal estado, y con ánimo idealista postula la humanidad como valor fundamental de todas las profesiones de la salud.

 

BIBLIOGRAFÍA

1997 "Del amor, de la razón y los sentidos" ISBN 978-958-96366-0-2

1998 "Epistolario periodístico y otros escritos" ISBN 978-958-96366-1-9

1999 "Poemas de amor y ausencia" 978-958-96366-2-6

2001 "Del oscurantismo al conocimiento de las enfermedades infecciosas" ISBN 978-958-33-2605-9

2004 "Cartas a una amante" ISBN 978-958-96366-3-3

2007 "Seguiré viviendo"  ISBN 978-958-96366-4-0

2008 "Intermezzo poético"  ISBN 978-958-96366-5-7

2009 "Del amor, de la razón y los sentidos" (Segunda edición) ISBN 978-958-96366-6-4

2009 "La deshumanización de la salud, consideraciones de un protagonista" ISBN 978-958-96366-7-1

 

PÁGINAS WEB DEL AUTOR

http://luismariamurillosarmiento.blogspot.com/ (Luis María Murillo Sarmiento – Prosa y Poesía)

http://luismmurillo.blogspot.com/ (Luis María Murillo – Reflexión y Crítica)

 

ENLACES URL A PUBLICACIONES ELECTRÓNICAS http://www.larmancialtda.com/index.php/CB/Ver-profile-de-usuario/menu-id-1.html?user=250 

http://www.mundopoesia.com/foros/poetas/24447-luis-m-murillo-sarmiento.html

http://www.scribd.com/lmmurillo

http://unionhispanoamericana.ning.com/group/bibliotecadigital/forum/topics/10-seguire-viviendo-de-luis

http://unionhispanoamericana.ning.com/profiles/blog/list?user=0h4p7i9uitt3c

http://www.poetasdelmundo.com/verInfo_america.asp?ID=5638

http://www.redescritoresespa.com/L/luismmurillo.htm

más obras del autor

CARTAS A UNA AMANTE
DEL AMOR, DE LA RAZÓN Y LOS SENTIDOS